Bufo Alvarius

Príncipe bufo o sapo que despacio

de un dilatado sueño se despierta;

la santa lluvia del desierto inserta

su tiempo por la arena de mi espacio.


Igual que haría todo buen batracio

—debido a que me cansa estar alerta—

me quedo en trance con la boca abierta

papando moscas hasta que me sacio.


A sangre fría me procuro alivio

con precisión de dardo en cerbatana

para ponerme poco a poco tibio.


Y me armo de paciencia franciscana

—como un Gregorio Samsa, pero anfibio—

si al fin y al cabo luego salgo rana.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hambre

El pan

Lucifer