Visto para sentencia

A mí que me registren, señoría,

que en menos tiempo aún que canta un gallo

pronuncia el juez del tiempo su otro fallo

y ya no habrá juzgado o fiscalía.


Sin coartada, descargo o garantía,

ni un testigo que mire de soslayo;

sin forma de engañar, mejor me callo

y aguardo a que concedan la amnistía. 


Apócrifo en mi fuga, un triste Lute

fui por darle esquinazo a tanta pena,

pero no hay quien mi pena me conmute.


Y aunque me cerquen sombras, en la trena

entra la luna llena de matute

mientras sea la vida mi condena.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hambre

El pan

Lucifer